“Hay
personajes que no tienen un rumbo muy claro en la vida así que un día te dicen
que sí, mañana tal vez y pasado que no. Mucho se habla del malestar que generan
las personas manipuladoras y poco de los inmaduros que, al no saber si vienen o
van, si suben o bajan y si te quieren o te odian, si no se les pone freno y
algo de distancia, te acaban arrastrando a su espiral de mente desorientada y
marearte de tanto vaivén cómo describe con mucha sorna la canción que os ofrecemos
hoy.”
María Carricas
Leo Maslíah nació en Montevide0
(Uruguay) en 1954. Desde temprana edad mostró un fuerte interés por el piano,
el órgano y la composición se manifestó. Desarrolló un estilo propio que
combina música académica, canción popular y experimentación sonora. Ha
alternado composiciones de música clásica como su ópera Maldoror (2003), Árboles (2005) sus directos como solista
y en orquesta, con otra obra más popular en la que se distingue por el humor,
el absurdo, la crítica social y el uso sofisticado del lenguaje, como Cansiones Barias
(1980), Falta Un Vidrio
(1981), Recital Especial (1982), Canciones
& Negocios De Otra Índole (1984) o En Duplex (1987) donde
encontramos esta genial Corriente Alterna.
La
letra es un chorro de humor que camina entre lo real de un ruptura sentimental
y la ensoñación de quien cree que su amante va y viene a su hogar
Enlace vídeo Corriente
Alterna
La
música arranca con unas notas de piano que se van acelerando con el fraseado
cantado de forma aguda y agónica por el contante.
©
Leo Maslíah y Orfeo.
| Letra original |
| No sé por qué te fuiste ni por qué después al poco tiempo te dio por volver no sé por qué no sé por qué tomaste aquella triste decisión de abandonarme y cuál fue la razón de tu regreso y qué pasó que al otro día te volviste a ir no me diste ni tiempo de decirte preguntarte si esa vez regresarías como la anterior nisi te ibas en busca de amor y si fue así supongo que no lo encontraste y fue por eso qué volviste pero cuando te apreté y te pregunté qué plan tenés me contestaste muy así nomas con evasivas y casi te vas pero esa vez no te dejé porque de un brazo fuerte te agarré pero fue inutil porque cuando me acosté sentí la puerta y eras vos que te pelabas sin decir adiós capaz que fue mejor para los dos pero muy malo para mi por eso me alegré cuando te vi que regresabas pero no entendí por qué enseguida me decís que tu intención sigue siendo partir y sin demora pasas a cumplir tu anuncio y me dejas ahí sin esperanza con respecto a ti pero con la sorpresa de que así como te vi partir también te vi volver y te escuché muy bien decir que nunca me ibas a dejar para después saber faltar a tu palabra porque sin piedad te fuiste a algún rincón de la ciudad que al parecer no te gustó porque si no no entiendo qué te dio por dar la vuelta y pedirme perdón pero enseguida, ¡maldición! me abandonaste y desde aquella vez te fuiste y regresaste más de diez o veinte veces es que ya perdí la cuenta y la velocidad de tu continuo ir y venir se va volviendo cada vez mayor ni bien te fuiste por el ascensor la puerta se abre y estas otra vez ahí no sé si es que volvés ya es imposible adivinar qué hacés si te estas yendo o a la misma vez estas viniendo ya no estás acá ni allá como venís te vas tu cara ya no se distingue mas apenas en el corredor se ve una larga franja del color de tu vestido sos como un ciclón un huracán sin dirección un haz de luz cada vez más veloz ya nadie puede verte ya no sos más que una tenue sensación un sutil, fugaz coloración en las baldosas de ese corredor y la portera ya subió trayendo el balde con el secador le digo doña deje por favor y me contesta no señor el corredor lo tengo que limpiar y yo le explico que te va a borrar si pasa el trapo por ahí pero ella cree que me enloquecí no sabe nada de lo que yo vi y un golpe de agua con jabón te lleva entera junto a la ilusión de averiguar un día en qué vagón viaja el secreto de tu corazón. |

No hay comentarios:
Publicar un comentario