Lo
primero es decir que esta entrada la escribo antes de la final de la Copa Mundial
De Fútbol de 2026 que enfrentan a las selecciones nacionales de España
y Argentina,
así que lo que exprese no está afectado por el resultado. Tras el partido habrá
personas enormemente felices y otras abrumadoramente tristes; estarán quienes
crean en la total justicia de la victoria y quien clamará que la derrota estará
causada por la mafia arbitral del infame Infantino, pero
posiblemente las personas que más aceptarán el resultado serán las más de 60
personas que entre jugadores y personal técnico han estado compitiendo
deportivamente. Ellos sí que saben que el deporte es así, que cuando ganas estás
a un partido más cerca de la siguiente derrota, y que cuando pierdes tu energía
se vuelca en conseguir la siguiente victoria que terminará llegando. Ellos sí
que saben que eso del Memento
Mori es una de las principales verdades de la vida, y que sólo puedes ser
feliz si te propones hacer lo que quieres con todas tus fuerzas, si tienes esta
canción como filosofía vital.
Celia Cruz (a la que hemos
tenido en estas entradas) nació como Úrsula Hilaria Celia de la Caridad Cruz Alfonso en el
barrio de Santos Suárez de La Habana (Cuba) en 1925. Cuenta la tradición
familiar que cantaba para dormir a sus hermanos menores y que ya entonces
mostraba un talento fuera de lo común, y aunque comenzó estudios de Magisterio
por deseo de su familia, pronto comprendió que su verdadera vocación era la
música, así que. ingresó en el Conservatorio Nacional de Música de La Habana,
donde perfeccionó su formación vocal. Tras ganar varios concursos radiofónicos
en Cuba, en 1950 fue elegida para sustituir a la cantante Myrta Silva como vocalista
de la legendaria Sonora
Matancera y se convirtió en una estrella con temas como Burundanga. En
1960, durante una gira internacional, decidió no regresar a Cuba tras el
triunfo de la
Revolución, estableciéndose primero
en México y posteriormente en Estados Unidos. Se une a la orquesta de Tito Puente con quien
interpretará éxitos como Bemba Colorá.
En 1974 colaborará con Johnny
Pacheco creando temazos como Quimbara integrándose
dentro de la Fania
All-Stars. La Vida Es Un
Carnaval fue publicada en 1998 dentro del álbum Mi Vida Es Cantar. Falleció en 2003 en Nueva Jersey (Estados
Unidos) a los 77 años, como consecuencia de un tumor cerebral tras vender más
de diez millones de discos.
La
letra de la canción es un llamamiento a afrontar la vida buscando lo positivo y
la gente con quien compartirla, y no dejarse vencer por la derrota y la maldad.
Enlace vídeo La Vida Es UnCarnaval
La
música arranca con potencia con la sección de viento apoyada por la percusión,
los teclados, el bajo y la guitarra para presentarnos la voz nasal y llena de
personalidad de la cantante que estará apoyada por los coros en los
estribillos.
©
Víctor Daniel y RMM.
| Letra original |
| Todo aquel que piense que la vida es desigual, tiene que saber que no es así, que la vida es una hermosura, hay que vivirla. Todo aquel que piense que está solo y que está mal tiene que saber que no es así, que en la vida no hay nadie solo, siempre hay alguien. Ay, no hay que llorar que la vida es un carnaval que es más bello vivir cantando. Ay, no hay que llorar que la vida es una carnaval y las penas se van cantando. Ay, no hay que llorar que la vida es un carnaval que es más bello vivir cantando. Ay, no hay que llorar que la vida es una carnaval y las penas se van cantando. Todo aquel que piense que la vida siempre es cruel, tiene que saber que no es así, que tan solo hay momentos malos, y todo pasa. Todo aquel que piense que esto nunca va a cambiar, tiene que saber que no es así que al mal tiempo buena cara, y todo cambia. Ay, no hay que llorar que la vida es un carnaval que es más bello vivir cantando. Ay, no hay que llorar que la vida es una carnaval y las penas se van cantando. Ay, no hay que llorar que la vida es un carnaval que es más bello vivir cantando. Ay, no hay que llorar que la vida es una carnaval y las penas se van cantando. (Carnaval) es para reír (no hay que llorar) para gozar (carnaval) para disfrutar (hay que vivir cantando). (Carnaval) la vida es un carnaval (no hay que llorar) todos podemos cantar (carnaval) ay, señores (hay que vivir cantando). (Carnaval) todo aquel que piense (no hay que llorar) que la vida es cruel (carnaval) nunca estará solo (hay que vivir cantando) Dios está con él. Para aquellos que se quejan tanto... (¡buah!) Para aquellos que solo critican... (¡buah!) Para aquellos que usan las armas... (¡buah!) Para aquellos que nos contaminan... (¡buah!) Para aquellos que hacen la guerra... (¡buah!) Para aquellos que viven pecando... (¡buah!) Para aquellos que nos maltratan... (¡buah!) Para aquellos que nos contagian... (¡buah!) |






