“Cómo
feliciana, corazoniense y gafarosista he de reconocer que durante muchos años
mi objetivo en la vida era alcanzar la felicidad. Sin embargo, las emociones
humanas van por su cuenta y, cuando alcanzaba lo que consideraba entonces que
era el elixir de la felicidad en forma de posesiones materiales, viajes
exóticos o relaciones humanas, el momento de disfrute era efímero y al poco
añoraba otra cómo dice la canción de hoy. Con los años comprobé que la
felicidad sostenida es la que, al tomar conciencia de lo afortunado que uno es,
nos permite disfrutar del camino y, en definitiva, vivir con una alegría serena
en confortable aceptación en lugar de extenuante lucha, en escala de grises en
lugar vivir en montañas rusas emocionales y, por supuesto, con momentos
puntuales de euforia y celebración”
María
Carricas
La Cabra Mecánica
(a los que hemos tenido en estas entradas) se funda en Madrid en 1995 liderado por Miguel Ángel Hernando “Lichis”,
que buscaba fusionar la música popular española y con el pop-rock anglosajón. Dos
años después publica su primer disco, Cuando Me
Suenan Las Tripas, que les permite darse a conocer en el circuito
alternativo y contar con la aclamación de la crítica con temas como La Reina De
La Mantequilla. Tras el fracaso de Cabrón
en 1999, dos años después lanzan Vestidos
De Domingo con el que entran en listas con gran fuerza merced a su
colaboración con María
Jiménez (a la que hemos tenido en estas entradas) en la celebérrima La Lista
De La Compra y esta Felicidad. En
2005 Hotel Lichis muestra una
evolución más madura en letras y sonido. Tras varios proyectos como el reality
Parte De Cero: Una Historia Real, donde narra la
autoedición de un grupo de música y el recopilatorio de 2009 Carne De Canción, en 2010 deciden
disolverse, vamos que su líder se decanta por su carrera en solitario.
La
letra es una delicia de humor de como el amor puede conseguir llevar a la
desesperación hasta el crimen y cuando por fin lo tienes decides que todas las
locuras desaparecieron y te cuidas más que un/a hipocondriac@
La
música arranca con un ritmo socarrón de guitarra que da pasa a la voz nasal y
castiza del cantante que es acompañado por los coros en los estribillos.
Después entra la sección de viento, la percusión y el bajo para dar más fuerza
©
Miguel Ángel Hernando “Lichis”
y Warner Music.
| Letra original |
| Mata más gente el tabaco que los aviones y he perdido el miedo a volar Y enciendo la faria de las grandes ocasiones y en las nubes tengo un BMW y una playstation, tu foto y un par de postales Sigue escribiendo donde quiera que tú estés Felicidad, qué bonito nombre tienes Felicidad, vete tú a saber dónde te metes Felicidad, cuando sales sola a bailar y tomas dos copas de más y se te olvida que me quieren Y tomas dos copas de más y se te olvida que me quieren Nada más verte le dije a mi sentido común que no me esperara levantado Y al volver a casa una nota en el living rom un adiós en los morros y desde entonces duermo solo fintito, acabado, caramba y pagando los recibos de la luz Felicidad, qué bonito nombre tienes Felicidad, vete tú a saber dónde te metes Felicidad, cuando sales sola a bailar y tomas dos copas de más y se te olvida que me quieres y tomas dos copas de más y se te olvida que me quieres Tú haces latir mi corazón, sin ti tengo taquicardia y a veces necesito un doctor y atraco la farmacia Tú haces latir mi corazón, sin ti tengo taquicardia y a veces necesito un doctor y atraco la farmacia Felicidad, que bonito nombre tienes Felicidad, vete tú a saber dónde te metes Felicidad, cuando sales sola a bailar y tomas dos copas de más y se te olvida que me quieres y tomas dos copas de más y se te olvida ay, mi Felicidad, que bonito nombre tienes Felicidad, vete tú a saber dónde te metes Felicidad, cuando sales sola a bailar y tomas dos copas de más y se te olvida que me quieres (¡vamos!) y tomas dos copas de más y se te olvida que me quieres (dice) y tomas dos copas de más y se te olvida que me quieres (cántele) y tomas dos copas de más y se te olvida que me quieres Cuando menos lo esperaba, de pronto un día a mi puerta llamó la alegría y resulta que tenía tu carita Y resulta que estabas tan rica que devoré tu piel tu carne y tus espinas y rebañé to' el suco, suco, suco, rebañé Desde entonces en verano nunca pido ensaladilla ni antes de dos horas de digestión me tiro al mar Y he dejado de abusar del tabaco, del café del tinto y del prozac Pura felicidad, pura felicidad Pura felicidad, pura felicidad Pura felicidad, pura felicidad Pura felicidad |






