viernes, 30 de septiembre de 2016

Héroes del Silencio - Entre Dos Tierras (letra en español)

“En los ochenta quien llevaba la “voz cantante” en la música española eran los abanderados de la Movida Madrileña, con sus melodías pegadizas, voces armónicas y sus líricas sobre amor y desamor. Y de repente llegaron Héroes del Silencio como un huracán con su sonido potente, los gorgoritos siniestros de Enrique Bunbury y sus letras oscuras, rebeldes y ambiguas. Reconozco que han tenido que pasar un puñado de años para reconocer que su trayectoria musical a nivel internacional demuestra la importancia de que confiara en su proyecto musical rompiendo los moldes de una música más ligera. De hecho considero que Entre Dos Tierras es la carta de presentación del peculiar Enrique Bunbury en la que anuncia que no cantará algo que detesta para impresionar a gente que no le gusta por llevarse más monedas al bolsillo y, si lo hace, no se comportará como un membrillo que no asume las consecuencias”.
María Carricas

En 1984 se funda en Zaragoza Héroes del Silencio con Enrique Bunbury como vocalista y compositor principal, Juan Valdivia como guitarrista, Joaquín Cardiel al najo y Pedro Andreu en la batería con un sonido que mezclará el post punk y el rock duro con unas letras góticas y simbolistas que se abrían a múltiples interpretaciones. Empiezan a participar en varios certámenes de grupos amateur que les permiten darse a conocer y un contrato con EMI en 1987 con el que lanzan el EP Héroes del Silencio que vende 30.000 copias sorprendiendo a la discográfica que en seguida les mete al estudio para sacar al año siguiente su disco de debut El Mar No Cesa que llegará a los 150.000 discos vendidos lo que era toda una hazaña para un grupo novel. Para Senderos De Traición contaron con la producción de un monstruo como es Phil Manzanera y les lleva a ser número uno en las listas españolas de éxitos de la mano de Maldito Duende y esta Entre Dos Tierras, además de ser su carta de presentación para el mercado europeo destacando Alemania donde serán idolatrados. En 1993 incorporan a la banda al guitarrista Alan Boguslavsky para que les ayude en su tercer disco, El Espíritu Del Vino, que será número uno de ventas en España, Alemania, Suiza y México con temas como Nuestros Nombres, La Herida o La Sirena Varada. Las giras extenuantes y los excesos de alcohol y drogas les lleva a recluirse en el Pirineo aragonés para preparar su nuevo disco y discutir su futuro, y de este proceso surge en 1995 Avalancha en el que tratan temas más sociales con canciones como Iberia Sumergida o La Chispa Adecuada, pero el líder estaba decidido a iniciar su carrera en solitario disolviendo el grupo un año después.   

La letra nos habla de que todos tenemos un precio pero que está en nuestra voluntad aceptarlo o no. Si lo hacemos tenemos que tener claro que no debemos acusar a nadie de ello y que nos costará mucho borrar las huellas de las consecuencias. Y si te encuentras entre las dos tierras de esta decisión lo que tienes que es hacerte a un lado y no ser un membrillo que ahogue a los demás. 



La música arranca con el guitarreo que la hace reconocible en cualquier lugar que da paso al resto de la banda y a la particular manera de cantar del solista con su reverberación al entonar.

Página oficial

© Enrique Bunbury y EMI.

Letra Original:
Te puedes vender
cualquier oferta es buena
si quieres poder 

Y qué fácil es
abrir tanto la boca para opinar
y si te piensas echar atrás
tienes muchas huellas que borrar.

Déjame, que yo no tengo la culpa
de verte caer, si yo no tengo
la culpa de verte caer.

Pierdes la fe, cualquier esperanza
es vana y no sé qué creer

Pero dígame que nadie te ha llamado
ya estas otra vez.

Déjame, que yo no tengo la culpa
de verte caer, si yo no tengo
la culpa de verte caer.

Entre dos tierras estás
y no dejas aire que respirar,
entre dos tierras estas
y no dejas aire que respirar.

Déjalo ya, no seas membrillo
y permite pasar, y si no piensas echar
atrás, tienes mucho barro que tragar.

Déjame, que yo no tengo la culpa
de verte caer, si yo no tengo
la culpa de verte caer.

Entre dos tierras estás
y no dejas aire que respirar,
entre dos tierras estas
y no dejas aire que respirar.

Déjame, que yo no tengo la culpa
de verte caer, si yo no tengo
la culpa de verte caer.

Entre dos tierras estás
y no dejas aire que respirar,
entre dos tierras estas
y no dejas aire que respirar.


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